Yo abrí de par en par las puertas de mi alma y dejé que saliera mi secreto peor. Disimulando lo triste y conservando la calma le dije "Aunque no creas estoy buscando amor".
Nos rendimos los dos a fingir como tontos que el era mi marido y que yo era su mujer, pero al cabo de un tiempo yo no queria ser su esposa y el quiso volver a ser el hombre infiel.

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