Hoy me dí cuenta de que la felicidad son las pequeñas cosas del día a día. También me dí cuenta de que perdoné errores casi imperdonables. Que sustituí a personas que todavía son insustituibles, y que personas irreemplazables hoy no son más que gente. Me enamoré de sonrisas, la palabra imposible de mi vocabulario, para cambiarla por improbable. Amé y fuí amada, pero también fui rechazada. Lo dí todo por alguien quién no merecía, y no lo dí todo por quién sí. Paré el mundo, y también me lo pararon . Lo hice todo por no perderlo, lo perdí, y me perdí , pero sigo acá .
Hoy me dí cuenta de que es la primera vez en años que cada vez que suena el teléfono, no voy corriendo por si sos vos .
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